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feb
Publicado en Estrategia por admin
El caso del Crucero Costa Concordia, fue unaccidente náutico en las costas mediterráneas de Italiasucedido en enero del 2012, en el cual la alta oficialidad y su capitán,abandonan su labor y dejan a su suerte, en momentos de alta peligrosidad (unnaufragio) a mas de 3.200 pasajeros y casi 1.000tripulantes, claudicando su responsabilidad y ética profesional,siendo esto un reflejo de la conducta que otros altos gerentes han tenido enlos tiempos modernos, en especial, sin mayor diferencia entre paísesdesarrollados (casos: Enron, y otros) y en vías de desarrollo (en Venezuela, ladebacle bancaria de 1994, dejó expuesto la falta de ética de la mayoría de losaccionistas de los bancos involucrados, dejando a su suerte, a los ahorristas yempleados), donde quienes tienen las mayores responsabilidades (con losbeneficios que ello conlleva, desde salariales, acceso a informaciónprivilegiada y por supuesto, mayores comodidades que aquellos que no ocupanresponsabilidades tan altas), actúan de forma inversa a lo esperadopor sus cargos, por lo cual, bien podría llamarse este artículo: cincoconductas de Gerentes, para conseguir el odio e indignación colectivo.
Cinco son las conductas que se vieron en la altaoficialidad del crucero, y tenga o no responsabilidad directa los mismos sobreel accidente, no tendrán una visión pública adecuada, ya que se percibe unaconducta inmoral o contraria a la ética, o para evitar entrar en conceptostan etéreos, totalmente imprudente con respecto a sus obligaciones.
Vamos a enumerar los elementos de la conducta de laalta gerencia que implicaran un repudio del colectivo, precisamente, porquese desvían de sus obligaciones mínimas esperadas:
1.- Primero Yo: Es obligación de la alta gerencia entender queson responsables de un grupo amplio y diverso de personas, que trabajan para laempresa o que confían en ella (clientes), por no incluir a los accionistas yacreedores. Si bien, es responsable del accionar de la empresa, su conducta encuanto a esta obligación será un espejo de los empleados de la misma (o lo quees igual, es difícil solicitarle mantener la calma que todo está biena su personal, mientras lo ven alejarse en uno de los escasos – ya que un grupode estos estaban bajo el agua – botes salvavidas dirigiéndose a laorilla), en cambio, una conducta ejemplar que prime el valor de la empresa(desde ser puntual y estricto a su hora de llegada u obtener beneficios, sólosi la empresa los tiene, como hacen algunos gerentes tomando acciones de lasmismas), generará un espiral de conductas espejos ascendentes, es decir, paralos empleados será primero la empresa (ya que estará tentado a tener acciones yparticipar de sus beneficios anuales o por temor a perder el puesto de trabajo)y su oficialidad antes que el yo. En este caso, es el uso de la informaciónprivilegiada para obtener beneficios directos, como lo fue preservar suvida antes que la de los pasajeros y/o tripulantes, la materialización másvulgar del “primero yo”.
2.- Falta de Planificación: El pánico es una respuestanatural humana en casos de emergencia, eso es normal, lo excepcional, es que latripulación y los oficiales, no tuvieran dentro del barco señalizaciones sobrequé hacer en casos de este tipo de eventos, ni existiera un plan de operacionesespeciales que implique desde la divulgación del hecho por medio de códigosinternos (para evitar su acceso a los pasajeros), como las instrucciones aestos (los pasajeros) para lograr mantener un poco de control dentro del caosque significan hechos de esta naturaleza. Fue evidente, como relatan lossobrevivientes al hecho, que no existió una coordinación adecuada entre lostripulantes, para mantener la calma, y dar una pronta solución al hecho,responsabilidad directa de la Gerencia.
3.- Falta de información: Uno de los momentos másinquietantes, es ver a la tripulación con chalecos salvavidas, mientras dicenque no pasa nada y que los pasajeros no se preocupen, cuando, precisamente losactos contradicen el discurso (este video puede verlo en la BBC).El problema es que la falta de información privó a los pasajeros de un tiempovalioso, para poder ir acercándose a las vías de emergencia, y creódos condiciones contraproducentes: no creer en los anuncios oficiales (queevidentemente, mentían) y tener que asumir decisiones propias rápidas parapreservar la vida, en virtud del desconocimiento de la magnitud del hecho. Estafalta de información, fue sin duda un factor que contribuyó al caos posterior.Aunque, esta carencia puede atribuirse a la falta de planificación, suconsecuencia es tal, que debe colocarse como una conducta propia de conseguirel repudio, en sus subordinados y clientes.
4.- El abandono: Es la materialización de la primera conducta(Primero Yo), pero en un acto total de irresponsabilidad, donde lasconsecuencias de unas decisiones erradas tomadas por el Capitán o CEO, creanuna situación terrible, y la falta de visión para evitarla, se le suma lacarencia de acción para minimizar daños. Es la huida hacia adelante que puedeverse en las empresas cuando se jubilan, retiran voluntariamente o venden latotalidad de sus acciones los directivos de una empresa, semanas, días oincluso, horas antes de la debacle o bancarrota que ellos mismos provocaron ono pudieron evitar. El problema es la sensación de orfandad para todos susempleados (o tripulantes) y clientes (o pasajeros), que confiaron sus bienes (ovidas, en este caso), a este grupo directivo. La confianza, es un bien dificilde recuperar una vez perdido.
5.- La justificación: La mentira, la negación dela irresponsabilidad y la búsqueda de justificación, crean el efecto contrarioal esperado (que es ganar la simpatía del público), ya que se basa en lacontinuación del “primero yo”. Esto sólo mina las posibilidades de tener unaimagen pública favorable, ya que el Capitán de la embarcación o el CEO de unaempresa, es responsable de su desempeño, incluso, cuando factores externos noprevistos suceden. Ese es el trabajo del líder (sobre frases celebres relativasal liderazgo,puede ver este enlace),y se supone que la alta gerencia (y en especial, el Capitán o el CEO) son loslíderes naturales de la empresa (o barco, en el caso estudiado).
Las consecuencias de este acto (no el naufragio,que siempre es posible, sino el caos, la falta de planificación y el “primeroyo”), harán sin duda, que la confianza en las empresas navieras deentretenimiento baje, lo mismo que pasa con las empresas una vez que sedeclaran con problemas de liquidez o financieros y sus directivos sevan con grandes comisiones a su retiro, a costa del pago (o ausencia del mismo)de los empleados y acreedores.
Algo estamos haciendo mal, porque personas como el CapitánFrancesco Schettino, son cada vez más comunes en las últimas décadas de la altagerencia mundial, incluso, es bueno preguntarse hoy, ¿conoce usted alguno?
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