Tras un comienzo de semana duro con derrapes importantes en muchos títulos por temores provenientes de mercados asiáticos y datos de confianza desalentadores (sin olvidar tomas de ganancias necesarias y lógicas), los inversores volvieron a tomar posiciones durante el resto de la semana tras ir conociendo distintos indicadores que reflotaron la confianza en el devenir de la economía norteamericana. Así, se recuperó el 2% perdido el lunes y el 1% del viernes pasado con lo que Wall Street vuelve a aproximarse a máximos del año (DJIA 9600pbs., S&P500 1050 puntos). Nuevamente será de relevancia monitorear si logra romper esos valores o si hace techo y retrocede. Ha sido notable el rendimiento de los últimos meses y algunos indicadores dan muestra de cierta saturación por lo tanto la prudencia es aconsejable.Los bancos y financieras fueron otra vez las destacadas de la semana, con buen volumen y aún resto para seguir. De todas maneras atención a posibles tomas de ganancias. La información esta semana volvió a provocar avances bursátiles. En primer lugar se conoció que las ventas de casas usadas en EE.UU. subieron al mayor ritmo en casi dos años el mes pasado, dando así nuevas esperanzas del final de una profunda recesión para el sector inmobiliario.Por otro lado, Ben Bernanke, presidente de le Fed, dijo este viernes que la economía mundial parece estar en recuperación, reactivación lenta, pero finalmente se estaría saliendo de la profunda recesión. Aclaró que persisten críticos riesgos pero que se ha evitado lo peor. Bernanke disertó en una conferencia patrocinada por el banco de la Fed de Kansas City, donde se reúnen banqueros centrales de todo el mundo e importantes economistas.La semana entrante se espera el arribo de los siguientes índices:25/08: S&P Case-Shiller Precio de hogares y Confianza de consumidores.26/08: Pedidos de Bienes Duraderos, Inventarios de crudo y Venta de Hogares a Estrenar.27/08: Pedidos de subsidios de desempleo semanales y PBI 2T preliminar.28/08: Ingresos y gastos personales y Sentimiento de consumidores.El crudo versión WTI subió 1,30% a u$s 73,89.El Dow Jones subió 1,67% y clausuró en 9505,96 unidades, el NASDAQ C. ganó 1,59% y cerró en 2020,90 puntos.
RECOMENDACION AGOSTO ( ver portfolio Agosto)Semana 3
Nuevamente seguimos acumulando ganancias a pesar de la volatilidad, en la cartera recomendada se cumplieron nuevamente objetivos y el Merval quedo cerca de los1800 puntos si bien molinos B Hipotecario estuvieron de para bienes es momento de ser cautos y empezar a descargar en algunas acciones que tuvieron un raid importante, de todos modos no es para preocuparse despejados los vencimientos de opciones creo que est semana sera de acumulacion, a seguir de cerca a ls electricaas encabezadas por Pampa, los bancos si bien estan con fuertes ganancias seguiria apostando a GFBG y al Hipotecario, el primero deberia ir a buscar su objetivo antes de fin de año $ 2.
El dato
Telecom se esperan novedades con respecto a la transmision de los partidos de futbol que pondria en el ruedo a la empresa de referencia con muy buenas ganancias acumuladas en lo que va del año objetivo $15 si se cumplen los rumores
A la hora de tomar posiciones recomiendo selectividad y prudencia, es aconsejable dado el nerviosismo por el que atraviesa el mercado.
Lo peor pasó, pero lo mejor no llega
Miguel Angel Broda
La recuperación ha comenzado. Sin embargo, esta recuperación va a ser más débil y “amarreta” que otras que siguieron a recesiones más tradicionales. En todos los ciclos previos desde la Segunda Guerra, después de un período recesivo “todo volvía a la normalidad”. Durante las recuperaciones, la tasa de crecimiento del PBI global superaba a la de largo plazo, y una vez alcanzado el PBI tendencial, la economía mundial seguía creciendo a su tasa histórica (potencial). Pero este ciclo es diferente. La crisis financiera y sus causas, que dieron lugar a la mayor contracción del PBI mundial, condicionarán la recuperación. Lo más probable es que, en el corto plazo, las economías de los países desarrollados se recuperen a una tasa similar a la potencial (tasa mucho menos generosa que la de todas las recuperaciones previas). En el caso de EE.UU., por ejemplo, la última recesión fue el doble de profunda (y de larga) que el promedio de las recesiones anteriores desde 1945, pero se espera que la economía americana crezca en los cuatro trimestres posteriores a tocar piso, a menos de la mitad del ritmo promedio de las recuperaciones previas.
En la Argentina, la buena noticia es que la recesión también habría terminado. Tras caer a un ritmo anualizado de 7,0/10,0% en el “semestre trágico” (cuarto trimestre de 2008 y primero de 2009), la economía se habría estabilizado en junio-julio. Pero la recuperación va a ser anémica. Es probable que en los próximos cuatro trimestres se crezca a un ritmo anualizado mucho menor que el de otras recuperaciones previas (1,5/2,5% versus 7%), e incluso algo por debajo del ritmo tendencial (3,0/3,5% anual). Veamos cuáles son los elementos que sustentan el pronóstico.
Por el lado de la oferta agregada, el ciclo de inventarios tendría un efecto positivo (aunque pequeño) sobre el nivel de actividad. En el “semestre trágico”, la oferta de bienes cayó más que la demanda, porque las empresas ajustaron fuerte sus inventarios. Pero al dejar de contraerse la demanda agregada, este efecto tenderá a revertirse. En aquellos sectores (fundamentalmente, bienes cíclicos) donde después de tocar piso tiende a recomponerse la demanda, es probable que los niveles de inventarios deseados por las empresas aumenten, llevándolas a incrementar su producción para recomponer dichas existencias. Y aun en los sectores donde la demanda no suba pero deje de contraerse, la desacumulación de existencias disminuirá, con lo cual el aporte de la variación de inventarios en el PBI será positivo. O sea, aun sin un aumento de la demanda agregada podría haber un efecto rebote (aunque pequeño) en el PBI vía ciclo de inventarios.
En cuanto a la demanda agregada (consumo, inversión y exportaciones netas) no vislumbramos factores que permitan entusiasmarnos con una importante recuperación. Es que las políticas públicas no parecen poder inyectar demasiado combustible a la turbina del gasto agregado. Veamos:
Por el lado de la política fiscal, ésta no puede seguir siendo tan expansiva. En el período preelectoral asistimos a la etapa de mayor impulso fiscal de la historia reciente. La sustancial reducción del ahorro fiscal ( superávit primario) de 65% en el primer semestre de este año (versus igual período de 2008), con recursos creciendo al 12,2% a/a y gastos al 30,9% (más un 42% en junio) pudo haber ayudado a la estabilización de la economía, pero semejantes niveles de estímulo fiscal no son sostenibles por más que el Gobierno intente seguir con el pie en el acelerador como si no tuviera restricciones de financiamiento. Todas las últimas decisiones del Gobierno han sido pro-gasto: aumentó los subsidios a los productores de leche ($ 500 millones), dio marcha atrás con el aumento de tarifas en luz y gas (otros $ 500 millones), decidió que el Estado debía dar fútbol “gratis” al pueblo ($ 600 millones) y anunció un incierto plan de empleos ($ 1600 millones este año). Además, está la importante carga de subsidios de Camessa, Aysa, Aerolíneas, trenes, Oncca, etc. En síntesis, aunque el Gobierno se empeñe en gastar más, el impulso fiscal de los próximos trimestres sería inferior al del primer semestre de este año.
En cuanto a la política monetaria, como hasta ahora la misma estuvo subordinada a la política cambiaria, no sirvió como un instrumento para morigerar la caída del Producto. A ello se agrega que, en adelante, la política monetaria también estará condicionada por la “dominancia fiscal”. De todos modos, debido a que aflojó la salida de capitales y disminuyó la desmonetización real, el BCRA está intentando aplicar una política algo más expansiva, bajando la tasa de interés e intentando incentivar el crédito al sector privado. El problema es que, con poca demanda de crédito, el efecto expansivo puede terminar siendo muy pequeño.
Por el lado de la política cambiaria, debido a la administración del tipo de cambio por parte del BCRA (y ayudado por la depreciación del dólar en el mundo), ha mejorado la competitividad de la producción de bienes transables. Además, con la aceleración del crecimiento de China y la recuperación de Brasil ha aumentado la demanda externa por nuestros productos. Sin embargo, faltan saldos exportables (por la mala campaña agrícola 2008-2009), con lo cual resulta difícil que tengamos un significativo efecto expansivo de las exportaciones netas en el corto plazo.
Además, es probable que con la política de ingresos tiendan a mejorar las remuneraciones reales del sector formal. Pero no parece que vaya a haber una recuperación del PBI tan fuerte como para que el desempleo no siga subiendo, a lo que se suma que la demanda de empleo siguió cayendo en julio. Con todo, luce difícil un aumento de la masa salarial real que sustente un incremento del consumo privado. Por último, el “factor K” (intervención estatal desmedida y ausencia de reglas de juego claras) imposibilita una fuerte suba de la inversión; aunque si la economía repunta algo, podría haber una débil mejora de la inversión, asociada al efecto “acelerador”.
En resumen, la economía mundial se recuperará en forma de “U”, aunque existe el riesgo de “W”. Sin embargo, en la Argentina si lográramos evitar una crisis macro (por recrudecimiento del problema de financiamiento público, aumento de la salida de capitales o aceleración de la inflación) el escenario más probable es uno de larga convalecencia (más parecida a una salida en forma de “L”), donde la economía puede aspirar a crecer a un ritmo anual de entre 1,5/2,5%. El problema es que en comparación con nuestros vecinos creceremos mucho menos. “Es como si fuéramos al Monumental a ver el partido con Brasil, cuando en realidad se juega en el Gigante de Arroyito.”

31
Oct
Publicado en Inversiones por admin |
Mediante empresas vinculadas a las materias primas o por índices que replican su evolución, el mercado ofrece oportunidades para no dejar pasar su rebote. Petróleo, otra vez estrella. Sector por sector, qué conviene más.
El mundo parece estar emergiendo de la crisis financiera desatada en los Estados Unidos, por lo menos eso es lo que muestran los diferentes mercados bursátiles alrededor del planeta que desde hace cuatro meses no paran de crecer.
Esta recuperación también se ve, aunque más lentamente en los precios de los commodities, uno de los sectores más perjudicados por el derrumbe de la economía global.
Este es el caso de los granos, como la soja, el trigo, el maíz; y el petróleo que vieron caer sus cotizaciones tras el derrumbe del banco Lehman Brothers y este año comenzaron a rebotar luego de haber tocado su piso a fines de 2008. Así, la soja ya lleva acumulada una ganancia del 44,74% desde el 5 de diciembre pasado cuando alcanzó su mínimo de u$s 287,89 la tonelada en la Chicago Board of Trade. En menor medida, lo hicieron el trigo y el maíz que crecieron un 15,40% y un 15,67%, respectivamente, desde la misma fecha.
Sin dudas, la gran estrella de los commodities fue el petróleo, aunque también fue uno de los que más fuerte se derrumbó durante la crisis luego de haber alcanzado su máximo histórico cercano a los u$s 145 por barril. En la actualidad, lleva acumulada una ganancia del 105,5% desde que tocó su mínimo de u$s 33,87 el 19 de diciembre del año pasado, algo que pocas inversiones han podido igualar en tan sólo siete meses y medio.Si bien aún no está definido qué es lo que puede ocurrir en el futuro con las materias primas, los especialistas se muestran confiados en que esta tendencia alcista continúe luego de que Estados Unidos anunciara una caída del 1% de su Producto Bruto Interno, lo que muestra que su economía estaría comenzando a salir de la recesión.A esto hay que sumarle el incremento en la demanda de commodities de China en los últimos tiempos, algo que sirvió para impulsar el crecimiento de la cotización de la soja, entre otros. Ante este panorama, muchos inversores han comenzado a preguntarse cómo hacer para subirse al carro del buen momento que están viviendo estas materias primas. Existen diversas formas de lograrlo como colocar el dinero en alguna empresa vinculada a estos sectores o mediante un ETF que sigan su performance.
ACCIONES ESPECIALIZADAS. Una posibilidad es invertir en acciones de firmas vinculadas con el agro en el país. Una de ellas es Molinos Rio de la Plata (MOLI) que fabrica, comercializa y distribuye alimentos y es el mayor exportador de aceite de girasol refinado y embotellado a nivel mundial. Su rendimiento fue del 15,08% desde que tocó su piso el 12 de agosto pasado.En el mismo rubro, está Molinos Juan Semino (SEMI) que es el único productor de almidón y gluten de trigo que hay en toda Sudamérica y exporta granos y sus derivados. Sus acciones ganaron 116,35% desde que alcanzó su mínimo el 5 de diciembre de 2008.Finalmente, está Cresud (CRES) que cuenta con plantaciones de trigo, maíz, soja y girasol y compra, vende, alquila y explota campos. Su rendimiento fue del 136,20% desde que tocó su piso el 28 de octubre pasado.
Para los que prefieren seguir las ganancias del crudo, pueden optar por invertir en empresas petroleras. Una de ellas es Petrobras Energía (PBE) que se dedica explotación de petróleo y gas en la Argentina. Así, su rendimiento fue del 65,03% desde que alcanzó su mínimo el 28 de noviembre.Otra opción es su compañía hermana, Petrobras Brasil (APBR), cuya actividad están volcadas a la exploración y producción de crudo, gas natural y derivados. De esta forma, obtuvo ganancias del 184,53%, desde que tocó su piso el 20 de noviembre pasado.
Finalmente, una tercera alternativa es Tenaris (TS), que fabrica tubos de acero para la para la extracción de petróleo en todo el mundo. Así, su rendimiento fue del 102,44% desde el 3 de marzo cuando alcanzó su mínimo. 
31
Oct
Publicado en Inmobiliaria por admin |

Los ladrillos siguen representando la seguridad financiera, como única forma de resguradar ahorros.A pesar de la crisis que día a día va afectando más a determinados sectores de la economía, el negocio inmobiliario se mantiene firme debido a que los precios y la construcción no bajaron o descendieron poco, y la demanda de ladrillos también es importante. Según el Presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina Néstor Walenten el mercado inmobiliario resistirá a la crisis porque el inmueble es el mejor resguardo del dinero en épocas de crisis e incertidumbre. Los constructores están invirtiendo su dinero en torres lujosas y demás propiedades de lujo. En la Capital Federal hay barrios que están resistiendo muy bien a la crisis y a su vez están creciendo como Belgrano, Puerto Madero y Caballito. Por ejemplo en el barrio de Belgrano los costos del metro cuadrado aumentaron un 20% ya que el precio del m2 se encuentra entre los 1.700 y los 2.800 dólares.En tanto en Puerto Madero se tienen vendidas un 60% de las futuras unidades y el precio del metro cuadrado en el barrio más caro de la ciudad está entre los 2.700 y los 5.000 dólares. Por su parte Caballito es el barrio que más creció en los últimos tiempos porque además de la excelente ubicación el metro cuadrado ronda los 1.700 dólares no siendo éste un precio tan elevado. A pesar del 1.4% que descendieron las ventas en el 2008 respecto al 2007 los inmobiliarios avizoran un buen futuro.